
El podcast de Mons. Cerra
Podcast ocasional de Monseñor Cerra, obispo de Nogales, dirigido a las comunidades y a cada oyente que busca crecer en la fe. Reúne catequesis, homilías, ejercicios espirituales y otras reflexiones de carácter pastoral y espiritual. El propio obispo explica que ofrece este material como herramienta de provecho para el crecimiento cristiano y espiritual. Se invita a los oyentes a compartir los episodios libremente.
Episodios

Carta en la celebración de San Francisco Javier
De corazón les envío esta carta pastoral con ocasión de la celebración de San Francisco Javier. El Venerable Padre Kino es inseparable a San Francisco Javier en muchos sentidos y aspectos. Oremos por la pronta beatificación del Padre Kino.

XXVI Domingo del Tiempo Ordinario
Dios nos llama a ser hijos que obedezcan a la primera

XX domingo del Tiempo Ordinario
La mujer cananea es ejemplo de fe para todos. La fe rompe las barreras religiosas, culturales y de género y lleva a una perseverancia confiada y audaz.

Domingo XVII Tiempo Ordinario
Jesús es nuestro tesoro, no podemos tener algo más valioso que él y lo que nos ofrece.

Pentecostés
El don del Espíritu Santo en el corazón de los Apóstoles y de la Iglesia, representa una ruptura, un antes y un después. La segunda persona de la Santísima Trinidad nos impulsa a luchar contra nuestros miedos y a la misión .

VI Domingo de Pascua
Dios nos ama mucho y nos pide que también lo amemos y que cumplamos sus mandamientos en el amor.

III domingo de Pascua
Es de gran bendición para nosotros los cristianos, reconocer que, en el camino de nuestra vida, Jesús camina siempre con nosotros, lo reconozcamos o no.

Domingo de Ramos
La carne del Hijo altísimo de Dios vivo fue sometido a una carnicería para que nosotros tuviéramos vida.

V Domingo de Cuaresma
El regalo de la resurrección es un regalo no solo para Lázaro, es un regalo para nosotros ¡Mi amigo Jesús me va a resucitar!

IV Domingo de Cuaresma
Vivamos como hijos e hijas de la luz. Jesús nos ilumina.

I Domingo de Cuaresma
Jesús nos enseña que, como él y con él, podemos resistir la tentación

V Domingo Tiempo Ordinario
Ustedes son la sal de la tierra... Ustedes son la luz del mundo. Damos sabor e iluminamos por nuestras buenas obras.

IV domingo Tiempo Ordinario
La voluntad de Dios es que seamos felices, para eso nos creó. Felices aún en las circunstancias más adversas.

Bautismo del Señor
Jesús asume radicalmente nuestra condición humana y nos comparte su divinidad; por él, por nuestro bautismo Jesús nos comparte su divinidad y se "revuelve" con nosotros, pecadores.

III Domingo de Adviento
Jesús y Juan nos enseñan a vivir en la coherencia de vida; no palabras, sino obras. Jesús es la respuesta a todas las aspiraciones humanas, no tenemos que espera nada más.

XXIX domingo del Tiempo Ordinario
La oración perseverante es fruto de la fe. Jesús nos invita a orari siempre y sin desfallecer, aun en las circunstancias más difíciles.

XXI Tiempo Ordinario
Sí, es necesario el esfuerzo; sí, la puerta es angosta... pero está abierta y todos cabemos. Aunque seamos los últimos, seremos los primeros.

XX Tiempo Ordinario
Jesús no da su paz, pero no la da como la da el mundo. La paz de Jesús no es facilona, tibia, es de fuego y es de entrega. Seamos constructores de paz para se hijos de Dios

XIX Tiempo Ordinario
¿Qué nos pideJesús en este domingo? Mientras lo esperamos... hacer lo que tenemos que hacer.

XVIII Tiempo Ordinario
Al dinero y a los bienes materiales se les debe dar el valor que deben tener, ni menos, ni más. La avaricia es un tipo de idolatría que puede llevarnos a alejarnos de Dios y de los hermanos; nos puede llevar a perder el alma. Somos ricos porque tenemos a Dios, nada más es necesario.

XVII Tiempo Ordinario
Jesús nos enseña a orar: nos dice qué decir, qué pedir y cómo pedir.

XVI Tiempo Ordinario
Jesús nos enseña que antes de entregarnos a los afanes de esta vida, de nuetra vocación, de nuestro apostolado, debemos ocupar un tiempo, sentados a los pies de Jesús para escuchar sus palabras

XV Tiempo Ordinario
El verdadero maestro de la caridad es el samaritano, los eclesiásticos de dejaron llevar por la indiferencia y por vivir su religión como una teoría

Santísima Trinidad
Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espiritu Santo, tres personas distintas, un solo Dios verdadero. Dios comunidad se nos da a conocer para que nosotros por él tengamos vida.

Pentecostés
Pidamos a Dios Espíritu Santo que experimentemos, como efecto de su su presencia en nuestro corazón, el deseo de tener a Dios en el centro de nuestra vida y de caminar de acuerdo a lo que él nos pide.

La Ascensión del Señor
Aunque Jesús ya no está a la vista, ni a ninguno de los sentidos, y está sentado a la derecha del Padre, su ascensión no es ausencia, es presencia nueva: a través del testimonio de los cristianos que hacen suya la Pascua de Cristo y a través de la acción de la Iglesia, especialmente los sacramentos, Jesús sige actuando en la historia.

VI Domingo de Pascua
Jesús nos hace un encargo que incluye una promesa: nos pide cumplir su palabra por amor a él y nos promete habitar, junto con el Padre y el Espíritu Santo en nuestras vidas. Nos hace dos regalos para poder cumplir su palabra: el Espíritu Santo y la paz que viene de él.

V Domingo de Pascua
En medio de una conmoción interna y externa, Jesús nos invita a glorificar a Dios y a amarnos

IV Domingo de Pascua
El Señor es nuetro pastor y nosotros somos las ovejas de su propiedad, su rebaño. Reconocemos su voz, nos conoce y lo seguimos. Este es el sólido vínculo que Jesús quiere establecer con nosotros.

Triptico Romano, de Juan Pablo II
Fragmento del poema de Juan Pablo II, Tríptico Romano, sobre la elección del Papa por los Cardenales en la Capilla Sixtina

III Domingo de Pascua
El Señor resucitado nos invita a obedecer las indicaciones que él nos da; la Iglesia sigue echando las redes, con Pedro a la cabeza; Jesús es quien nos ofrecer una abundante pesca.

II Domingo de Pascua / Domingo de la Misericordia
Jesús, con su presencia, quiere desterrar de nuestras vidas el miedo y la incredulidad, quiere que haya paz en nuestra vida. El sana nuestras heridas con las suyas.

Domingo de Ramos
Iniciamos con gozo al Semana Santa, recibiendo a Jesús agitando nuestras palmas en su entrada a Jerusalén; pero también lo acompañamos en el misterio de su Pasión y de su Muerte, para gozar nuevamente con su resurrección.

V Domingo de Cuaresma
La misericordia de Jesús no tiene límites. Entiende y perdona al pecador, pero lo invita a conversión. La mujer del Evangelio es perdonada y, con ello, restituida en su dignidad.

III Domingo de Cuaresma
Las tragedias, las catástrofes no son castigo de Dios; él nos tiene paciencia. Pero también nos urge, nos apremia a la conversión, ese es el camino de la verdadera felicidad. No nos cansemos de escuchar su voz.

I Domingo de Cuaresma
Jesús nos invita a luchar contra la tentación, como hizo Jesús. Le pedimos que luche con nosotros y que en nosotros él venza al diablo.

VIII domingo del tiempo ordinario 2025
A final de cuentas, lo que el Señor Jesús nos pide, es que tengamos un buen corazón para poder decir y hacer cosas buenas.

VII domingo del tiempo ordinario
A final de cuentas, lo que el Señor nos pide es que hagamos el bien, que tratemos bien a los demás, que seamos generosos siempre, incluso cuando las circunsancias sean del todo adversas.

VI domingo del tiempo ordinario
La verdadera dicha no se encuentra en las riquezas de este mundo, sino en la posesión del bien supremo, que es Dios mismo, el ser humano encuentra la verdadera dicha en Dios.

V domingo del tiempo ordinario
Jesús se requiere que sus elegidos tengan la conciencia se ser pecadores para elegirlos, llamarlos y enviarlos. Nos llama también a nosotros a ser "pescadores de hombres".

Presentación del Señor
Cuatro personas buenas, María y José, Simeón y Ana y en el centro Jesús, la luz que alumbra a todas las naciones.

III domingo del tiempo ordinario
La Palabra de Dios es viva, es eficaz, se dirige a nosotros con elocunencia, para liberarnos, para iluminarnos, para rescatarnos.

Bautismo del Señor
El Padre dirige a su Hijo Jesús unas hermosas palabras que seguramente lo animan a iniciar su ministerio. Por nuestro bautismo, también somos hijos e hijas de Dios. Nuestro Padre nos ama y somos sus predilectos

Epifanía
Dios primeramente quiere manifestar a su Hijo en nuestros corazones, que cada uno tenga una experiencia epifánica de Jesús, para que a nuestra vez nos convirtamos en epifanía de Jesús para los demás.

Sagrada Familia
En este día de la Sagrada Familia demos gracias a Dios y oremos por nuestra propia familia; oremos por las familias del mundo, especialmente las que más sufren.

IV domingo de Adviento
Jesús viene, nos lo comparte María, lo cual llena nuestro corazón de una incontenible alegría. Él es nuestra paz.

II domingo de Adviento 2024
Dios nos dirige su palabra de modo concreto, en contextos y lugares concretos, a personas concretas. Dios nos dirige siempre su palabra dirigiéndonos un mensaje e invitándonos a una respuesta.

Cristo Rey
Jesús, interrogado por Pilato, pareciera ser sólo un prisionero galileo, un pobre profeta itinerante, acusado de blasfemias. Sin embargo, lo sabemos, Jesús es Rey, y está por encima de todo poder en la tierra. Él quiere reinar en nuestras vidas

XXXII domingo del Tiempo Ordinario
Jesús fija su atención no en los escribas, no en los ricos, sin en una pobre viuda que para todos pasó desapercibida; la pone como ejemplo para todas las generaciones de creyentes de la historia. Mujer generosa que da todo.

XXXI domingo del Tiempo Ordinario
Los dos mandamientos que Jesús recoge y une del Antiguo Testamento, puede dar sentido a la vida del creyente. Amar a Dios y amar al próximo pone al amor en el centro de nuestra vida y nos hace felices.

XXIX domingo del Tiempo Ordinario
Lo que distingue a un cristiano, no es el poder ni la superioridad, no es la prevalencia ni el dominio sobre los demás, sino el servicio, como Jesús y con Jesús

XXVIII domingo del Tiempo Ordinario
Hoy el Señor nos enseña a que es él quien debe ocupar un lugar central en nuestro corazón, es Jesús nuestro verdadero tesoro. El diner sólo debe ocupar el lugar que le corresponde, no más. Ser compartidos y seguir a Jesús es la clave de todo.

XXVII domingo del Tiempo Ordinario
Jesús nos enseña a revalorar la grandeza y belleza del amor y del matrimonio desde la perspectiva de la creación del hombre y la mujer.

XXVI domingo del Tiempo Ordinario
Jesús hace una radical opción por el bien, en donde quiera que se dé y con quien quiera que lo haga; hace también una radical en contra del mal, tanto cuando lo infligimos a nuestros semejantes, como cuando lo hacemos con lo que Dios mismo nos da.

XXIV domingo del Tiempo Ordinario
Es admirable la capacidad humana de Jesús de sostener sus decisiones con perseverancia. Para él, la voluntad de Dios está primero y por encima de todo, también de sí mismo, por eso él mismo renunciará y tomará su cruz, no buscando conservar su vida, sino ofreciéndola por nosotros.

XXIII domingo del Tiempo Ordinario
Jesús también quiere de manera personal sanar también nuestras sordedas y las difucultades que tenemos de una buena comunicación. Oigamos al Señor y a nuestro prójimo, alabemos al Señor y usemos nuestra lengua para edificar, no para destruir... ¡Effetá!

XXII domingo del Tiempo Ordinario
La pureza y la impureza no son cuestiones de exterioridades que se obtengan mediante ritos externos, sino del corazón. Pidamos a Dios que purifique nuestros corazones para producir frutos buenos

XXI domingo del Tiempo Ordinario
Jesús nos ofrece lo que nada ni nadie nos puede ofrecer: su cuerpo como comida, su sangre como bebida. Él es el Pan Vivo bajado del cielo que nos da vida eterna... "Señor, ¿a quién iremos...?"

XX domingo del Tiempo Ordinario
Comer la carne de Jesús, beber su sangre, puede parecer algo escandaloso para muchos; para nosotros los católicos, que acudimos a Misa cada semana, es alimento que nos da vida eterna.

XIX domingo del Tiempo Ordinario
Al alimentarnos de Jesús, el Pan de Vida, él nos participa de la vida divina, la cual es una vida que no se acaba.

XVIII domingo del Tiempo Ordinario
El Señor Jesús nos invita a ir más allá de la satisfacción de nuestras necesidades inmediatas; quiere que alcemos la mirada a él, el verdadero Pan que sacia las necesidades humanas más profundas.

XVII domingo del Tiempo Ordinario
La ingenuidad de un niño, dispuesto a dar todo lo que tenía, permitió a Jesús alimentar a esa multitud y a prararla para su gran enseñanza: "Yo soy el Pan de Vida".

XV domingo del Tiempo Ordinario
A veces pensamos que necesitamos cosas que en realidad no ocupamos

XIV domingo del Tiempo Ordinario
Jesús no encuentra fe en su tierra, con sus parientes en su casa; no es reconocido como profeta, sino como carpintero, un miembro más de la comunidad. Sin embargo, no desiste de su misión, sigue adelante en la extensión del Reino, hasta el final.

XIII domingo del Tiempo Ordinario
Jesús es poderoso, el resuelve cosas que sólo el puede, pero siempre espera de nosotros la fe; él conoce mejor que nadie nuestros problemas y lo que hay en nuestro corazón y se acerca con empatía; nosotros también debemos aprender a saber entrar en el corazón de quien sufre.

XII domingo del Tiempo Ordinario
Jesús siempre viaja con nosotros, no se baja de la barca; nosotros podemos tener miedo, pero él es el único que está por encima de vientos y de olas. Confiemos en él.

XI domingo del Tiempo Ordinario
Atribuyamos la obra a Dios, de él son los
logros, tengamos paciencia, valoremos lo modesto, reconozcamos con humildad que
ni siquiera sabemos cómo la semilla germina.

X domingo del Tiempo Ordinario
Jesús nos elige como su familia, nosotros somos sus hermanos, hermanas y madres; él así lo quiso.

IX domingo del Tiempo Ordinario
Hacer el bien y salvar la vida, es lo que hizo Jesús hoy en el Evangelio, y lo hizo siempre, el sábado y todos los días. Los fariseos, cumplidores de la ley, en sábado y todos los días, cultivaban la maldad y la muerte en sus corazones. Vivamos como Jesús vivió, con sus mismos sentimientos.

Santísima Trinidad
La fe de los cristianos es en un Dios que es Padre, Hijo y Espíritu Santo. Tres personas distintas, un solo Dios verdadero. Dios mismo así nos lo quiso revelar para salvarnos.

Pentecostés
Al mismo tiempo que podemos experimentar una fuerte atracción a las cosas del mundo y de la carne, también el Espíritu Santo, que habita en nosotros, nos impulsa al bien y al conocimiento cada vez más profundo de Dios. Hagámosle caso al Espíritu.

Ascensión
Jesús, ascendiendo al cielo y al sentarse a la derecha del Padre, no nos deja sólos evangelizando; él está con nosotros y él actúa con nosotros, en sinergia perfecta.

VI Domingo de Pascua
El Señor resucitado nos ama y quiere que seamos sus amigos, porque nos tiene confianza; quiere que seamos felices cumplliendo los mandamientos y amándonos unos a otros.

V Domingo de Pascua
El símbolo de la vid unida a los sarmientos es muy rico, pues expresa de manera muy profunda la relación de amistad y compenetración que debe existir entre Jesús y nosotros, una compenetración que nos lleve a la producción fecunda de un amor que se exprese en obras.

IV Domingo de Pascua
Jesús es el Buen Pastor, y lo es porque da la vida, a diferencia de los asalariados que sólo se preocupan por sus intereses. Jesús verdaderamente dio su vida por nosotros, no de modo metafórico, sino real.

III Domingo de Pascua
Jesús resucitado nos muestra su cuerpo glorioso, es él mismo, destierra de nuestros corazones el temor y las duda, nos instruye en el sentido de las Escrituras y nos hace sus testigos

II Domingo de Pascua
Jesús ha verdaderamente resucitado y nos invita a un acto de fe que debemos renovar constantemente, aún en medio de nuestras dudas

Pascua 2024
Nadie fue testigo del momento de la Resurrección; nadie vio cómo Jesús recobró gloriosamente la vida; sólo contamos con el testimonio mudo de la tumba vacía, de los lienzos y del sudario. El discípulo amado vio y creyó. Nosotros también, como él, queremos ver y creer.

Domingo de Ramos 2024
La muerte y resurrección de Cristo es fuente de vida nueva para nosotros, son camino de salvación, es regalo de vida eterna.

IV Domingo de Cuaresma
"Tanto amó Dios al mundo que le entregó a su Hijo único..." Son palabras que nunca terminaremos de entender y de admirar. Ante ellas sólo cabe la adoración silenciosa y el buen deseo de vivir en la luz para recibir el don de la salvación de Jesucristo, muerto y resucitado.











